
Primer intento (la cuerda)
No encuentro la cuerda adecuada, ni muy delgada, no podría permitir que se rompiera, ni muy gruesa ya que no soportaría el maltrato exagerado en la piel del cuello; que preocupación absurda, la cicatriz no tendría tiempo de colonizarme, pero hay que pensar en el que dirán después. He pasado mucho tiempo pensando pensando pensando, en los pro y en los contra de la cuerda, primero la escogencia, tiene que ser del tamaño perfecto, escuche alguna vez que un ingenuo sin preparación en estos menesteres dejó la cuerda muy larga y se estrelló contra el piso, y por ende tuvo que permanecer más tiempo la vida, otro inconveniente es de donde colgarla, hay sitios muy frágiles o no los hay, y realmente tampoco me atrae el protagonismo de un árbol en el parque del barrio, no me gustan los comentarios y que la gente me observe detenidamente, por eso no me gustaría el parque: creo que ya he pensado en todo, incluso he preguntado a expertos en el tema, sepultureros chismosos que no sienten nada por el muerto y en cambio se enteran de todo sobre la vida que ya no poseen los difuntos, espero en verdad que no sean solo chismes y se les escape la verdad, por ejemplo la sacudida del cuello de pollo en el aire, ¿dolerá mucho?
Bueno lo esencial es el sui caedere pero es importante tenerlo todo claro, que vergüenza que la cuerda se rompiera, o que no estuviera bien apretada, el nudo es muy importante, aunque sigo preocupado por el tiempo que tarde colgado y con circulación todavía en las venas, en una noticia me enteré como la poeta rusa Marina Tsvetaeva se colgó hasta morir, hasta morir, decía la noticia, el tiempo es algo que no tengo del todo claro, mucho tiempo pateando y asfixiándose no debe ser conveniente, pero bueno, intento anotarlo toda para no dejar ningún cabo suelto, o nudo. Aclaro otra cosa, la importancia de hacerlo todo bien hasta el final, hay algo que no se me puede reprochar y es lo impecable que soy con mis obligaciones, en cuanto cumplimiento y estricto desarrollo, y no será en este momento que se me juzgue porque una cuerda se rompió o un nudo se soltó o el lugar para el rescate de mi cuerpo es demasiado inaccesible o demasiado descubierto, de esta manera me quedan dos cosas insignificantes antes de finalizar definitivamente, pensando en la preparación que he tenido para tal evento; esas son: la carta, la maldita carta de despedida, ¿qué mas despedida que el acto en sí?, pero bueno, y la explicación el argumento creo que eso me llevara más tiempo, es difícil decirle a un mundo de vivos que se están pudriendo sin razón ni decisión, que ya no vale la pena, argumentarle al mundo su negación por algo tan natural como el dejar de respirar por propia decisión, y no porque otro estúpido lo decidió por nosotros, pero bueno igual no quiero incomodar a nadie con malinterpretaciones o injurias sin razón, así que continuo con la escritura, bueno dije dos cosas la otra es dejar de pensar pensar pensar y hacerlo de una vez…
No encuentro la cuerda adecuada, ni muy delgada, no podría permitir que se rompiera, ni muy gruesa ya que no soportaría el maltrato exagerado en la piel del cuello; que preocupación absurda, la cicatriz no tendría tiempo de colonizarme, pero hay que pensar en el que dirán después. He pasado mucho tiempo pensando pensando pensando, en los pro y en los contra de la cuerda, primero la escogencia, tiene que ser del tamaño perfecto, escuche alguna vez que un ingenuo sin preparación en estos menesteres dejó la cuerda muy larga y se estrelló contra el piso, y por ende tuvo que permanecer más tiempo la vida, otro inconveniente es de donde colgarla, hay sitios muy frágiles o no los hay, y realmente tampoco me atrae el protagonismo de un árbol en el parque del barrio, no me gustan los comentarios y que la gente me observe detenidamente, por eso no me gustaría el parque: creo que ya he pensado en todo, incluso he preguntado a expertos en el tema, sepultureros chismosos que no sienten nada por el muerto y en cambio se enteran de todo sobre la vida que ya no poseen los difuntos, espero en verdad que no sean solo chismes y se les escape la verdad, por ejemplo la sacudida del cuello de pollo en el aire, ¿dolerá mucho?
Bueno lo esencial es el sui caedere pero es importante tenerlo todo claro, que vergüenza que la cuerda se rompiera, o que no estuviera bien apretada, el nudo es muy importante, aunque sigo preocupado por el tiempo que tarde colgado y con circulación todavía en las venas, en una noticia me enteré como la poeta rusa Marina Tsvetaeva se colgó hasta morir, hasta morir, decía la noticia, el tiempo es algo que no tengo del todo claro, mucho tiempo pateando y asfixiándose no debe ser conveniente, pero bueno, intento anotarlo toda para no dejar ningún cabo suelto, o nudo. Aclaro otra cosa, la importancia de hacerlo todo bien hasta el final, hay algo que no se me puede reprochar y es lo impecable que soy con mis obligaciones, en cuanto cumplimiento y estricto desarrollo, y no será en este momento que se me juzgue porque una cuerda se rompió o un nudo se soltó o el lugar para el rescate de mi cuerpo es demasiado inaccesible o demasiado descubierto, de esta manera me quedan dos cosas insignificantes antes de finalizar definitivamente, pensando en la preparación que he tenido para tal evento; esas son: la carta, la maldita carta de despedida, ¿qué mas despedida que el acto en sí?, pero bueno, y la explicación el argumento creo que eso me llevara más tiempo, es difícil decirle a un mundo de vivos que se están pudriendo sin razón ni decisión, que ya no vale la pena, argumentarle al mundo su negación por algo tan natural como el dejar de respirar por propia decisión, y no porque otro estúpido lo decidió por nosotros, pero bueno igual no quiero incomodar a nadie con malinterpretaciones o injurias sin razón, así que continuo con la escritura, bueno dije dos cosas la otra es dejar de pensar pensar pensar y hacerlo de una vez…
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