
Esa actitud meridional. El llorar sobre la misma gota.
¡Ese poeta simula tan bien!
Hace que el sopor rompa una vertebra
el recorte de presupuesto intelectual y visceral,
ahí la lira desafinada e infestada de diminutos escriturachos
mientras éste dios al borde del precipicio
se arroja al principio: la vida
hay que inventar tantas lagrimas como temas persistan
el lector es una suerte de fetiche
el ángel del dios cristiano que abrirá su boca
para contarle a la culpa lo devastador que es extasiarse en el borde de las cosas.
Yo, como miembro activo del lenguaje, solo quiero huir con las palabras.
No trabajo. Pero también sé que no hay de qué salvarse.
No hay apocalipsis, hermano mío.
El dolor y la vida son un engaño.
Hay que poner el dedo en la llaga
No soñemos con mundos mejores
Por el contrario tampoco
Hablar de lo dolido que es una queja vacía.
Ya los temas de la vida me aburren un poco más
¿qué? Pues…reviéntese la cabeza contra el suelo cagón,
Que las luces moradas revelan el material precario de esta ilusión.
¡Ese poeta simula tan bien!
Hace que el sopor rompa una vertebra
el recorte de presupuesto intelectual y visceral,
ahí la lira desafinada e infestada de diminutos escriturachos
mientras éste dios al borde del precipicio
se arroja al principio: la vida
hay que inventar tantas lagrimas como temas persistan
el lector es una suerte de fetiche
el ángel del dios cristiano que abrirá su boca
para contarle a la culpa lo devastador que es extasiarse en el borde de las cosas.
Yo, como miembro activo del lenguaje, solo quiero huir con las palabras.
No trabajo. Pero también sé que no hay de qué salvarse.
No hay apocalipsis, hermano mío.
El dolor y la vida son un engaño.
Hay que poner el dedo en la llaga
No soñemos con mundos mejores
Por el contrario tampoco
Hablar de lo dolido que es una queja vacía.
Ya los temas de la vida me aburren un poco más
¿qué? Pues…reviéntese la cabeza contra el suelo cagón,
Que las luces moradas revelan el material precario de esta ilusión.
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